La Escuela Manuel Bartolomé Cossío en la Col Toriello Guerra en Tlalpan es una Escuela Activa con más de cincuenta años de experiencia, apoyados en la experiencia pedagógica de Célestin Freinet y en la presencia de José de Tapia quien, con una excepcional formación de hombre y maestro, fue el primer introductor de la técnica Freinet en la España republicana y fundador de nuestra escuela.
Buscamos cumplir con un programa de alto nivel académico al mismo tiempo que de desarrollo humano.
Nos proponemos que nuestros niños aprendan con alegría, que disfruten la escuela, que no la padezcan como un mal necesario cuando en realidad ir a la escuela puede ser tan agradable. Permitimos que los niños se expresen libremente en todos sentidos, que evolucionen según sus intereses, respetando el ritmo de desarrollo de cada uno y que cada conocimiento adquirido sea un descubrimiento personal y un acto de creación. Buscamos que los niños socialicen en un clima de democracia, donde cada uno sea consciente de sus derechos y obligaciones. Fomentamos que sean unidos, que se estimen y se respeten, que se alienten y se ayuden entre sí.
Pretendemos que la escuela sea un lugar donde los niños puedan crecer y desarrollarse felices, disfrutar su niñez y además formarse académicamente con los programas vigentes. Un lugar que les permita ser y hacer, aprender y aprehender, criticar y ser criticados, respetar y ser respetados… todo en un clima de alegría y bienestar. Un lugar en donde la disciplina no se base en el miedo o la represión sino en el respeto a uno mismo y a los demás, y en el amor y entusiasmo por el trabajo. (Trabajamos convencidos de que) el compromiso que adquieran en su vida adulta, primero con ellos mismos y luego con la sociedad en que vivan, dependerá en gran medida de los valores que la escuela les haya sabido inculcar.
A largo plazo, deseamos que, al salir de la escuela, nuestros alumnos hayan desarrollado una gran seguridad personal, tanto emocional como intelectual; que sean objetivos, críticos y claros para resolver los problemas que deban enfrentar; que sepan concebir y expresar sus ideas con claridad, y que a través de ellas manifiesten los valores humanos que les hemos inculcado desde pequeños; que las bases que construimos durante su educación primaria les permitan encontrar atinadamente su vocación y que en sus estudios o trabajos se expresen con capacidad creadora; que no se sometan irreflexivamente a cualquier influencia sino que sean capaces de discernir y discriminar lo que les conviene y los ayuda; que sean, en suma, hombres y mujeres honestos, productivos y felices.


















1 Reseña en “Escuela Manuel Bartolomé Cossío”
Una escuela que forma presidentas, nada menos. Bueno, esto es verdad, pero también hay buenas razones para ello, esta es una escuela legendaria en la pedagogía Freinet, activa.