Nosotros nos sentimos muy agradecidos con la escuela en la que hemos formado parte desde hace 5 años. Nuestro hijo recibe una formación en todos los planos de su ser, nutriendo su mundo interior para expandirse hacia el exterior con conciencia despierta de sí mismo y del bien para su entorno. En Mi Mundo Interior los niños aprenden no sólo a nivel intelectual sino que interiorizan el aprendizaje conectándolo con su plano emocional y espiritual de una manera divertida, amorosa y respetuosa del ritmo y esencia de cada niña y niño. Nuestro hijo ama su escuela, se siente querido, respetado, seguro y con motivación para aprender y crear. Mi mundo interior es más que una escuela, una comunidad en la que papás y maestros somos un lazo y un faro que abraza e ilumina en sincronía el camino de los pequeños. Los niños requieren ser semillas de conciencia que puedan nutrir nuestro mundo de amor, empatía, luz y sabiduría y eso es lo que esta comunidad les guía a hacer realidad.
Nosotros nos sentimos muy agradecidos con la escuela en la que hemos formado parte desde hace 5 años. Nuestro hijo recibe una formación en todos los planos de su ser, nutriendo su mundo interior para expandirse hacia el exterior con conciencia despierta de sí mismo y del bien para su entorno. En Mi Mundo Interior los niños aprenden no sólo a nivel intelectual sino que interiorizan el aprendizaje conectándolo con su plano emocional y espiritual de una manera divertida, amorosa y respetuosa del ritmo y esencia de cada niña y niño. Nuestro hijo ama su escuela, se siente querido, respetado, seguro y con motivación para aprender y crear. Mi mundo interior es más que una escuela, una comunidad en la que papás y maestros somos un lazo y un faro que abraza e ilumina en sincronía el camino de los pequeños. Los niños requieren ser semillas de conciencia que puedan nutrir nuestro mundo de amor, empatía, luz y sabiduría y eso es lo que esta comunidad les guía a hacer realidad.