La Escuela Raíces Iniciativa Waldorf en Puebla, es un proyecto que surge de un grupo de familias que buscaban una pedagogía diferente para sus hijos. Estas familias veían la necesidad de que sus hijos realmente disfrutaran su infancia; jugaran como niños, echaran a volar su imaginación, y se volvieran a conectar con la tierra valorando lo que de ella obtenemos. Al mismo tiempo querían la oportunidad de que los niños tuvieran contacto social dinámico y aprendieran a ser sensibles a la música y el arte.
Escuela Raíces ha creado una comunidad con calidad de comprensión, aprendizaje y diálogo para formar seres humanos plenos, con capacidad de conectarse consigo mismos, descubrirse y relacionarse en armonía con otros y con la naturaleza. Promovemos una vida ecológica, de buena nutrición, mucha actividad física y poco comercialismo.
La misión de la Escuela Raíces es acompañar la educación de seres humanos plenos, con capacidad de conocerse y relacionarse en armonía con otros y con la naturaleza, que desde la conciencia del individuo en comunidad y de la comunidad en el individuo, responden a los retos de nuestra era.
FILOSOFÍA WALDORF
Escuela Raíces es una comunidad educativa fundamentada en la antroposofía que vela por el desarrollo integral de seres humanos en las primeras etapas de sus vidas.
La base pedagógica de la escuela es la filosofía Waldorf, que ve al ser humano como un ser tripartita: físico, emocional y espiritual, cuyo desarrollo se conforma por etapas de siete años, con necesidades particulares, que requieren un acompañamiento y un abordaje pedagógico adecuados a cada una de ellas.
En Escuela Raíces la pedagogía fomenta el respeto al niño y a su desarrollo individual. Reconocemos sus fases madurativas y buscamos equilibrar en cada uno lo físico, lo anímico y lo espiritual. El propósito de nuestro trabajo es hacer que el estudiante despliegue sus facultades de una manera integral, con creatividad y responsabilidad hacia el mundo en que vive. Trabajamos por tanto equilibradamente las tres facultades humanas: el pensar, el sentir y el hacer o actuar.
El currículo Waldorf se basa en la comprensión del desarrollo evolutivo del ser humano, reconociendo periodos de siete años, que se distinguen por necesidades concretas y la aparición progresiva de capacidades. En el primer septenio, los niños ven al mundo como un lugar bueno en el que pueden confiar plenamente, en el segundo septenio buscan la belleza en el mundo, y en el tercer septenio se convierten en buscadores de la verdad. Nuestra pedagogía tiene como objetivo educar la totalidad del niño, equilibrando el florecimiento de la voluntad individual, la evolución emocional y el desarrollo de las capacidades intelectuales.
En el jardín de infancia y la primaria se trabaja con metodologías diferentes y enfatizando aspectos propios de cada septenio. En los primeros años del niño la manera de acercarse a los conocimientos se realiza a través del juego y la imaginación. En la primaria se va incorporando el pensamiento abstracto, y el contenido se presenta a través de imágenes, narraciones, y usando como herramientas las artes y el aprendizaje experiencial.
La pedagogía está centrada en:
Acompañar y facilitar el desarrollo de los talentos y habilidades innatas de cada niño, acompañándolo en cada una de sus etapas de desarrollo.
Desarrollar la esencia de cada alumno promoviendo un profundo respeto y apreciación por su ser, por los otros y por el mundo en que vive.
Favorecer activamente que los estudiantes se encaminen hacia la libertad, encuentren sentido a su vida y desarrollen un genuino amor por el aprendizaje.
Educar al niño en su totalidad, integrando el desarrollo intelectual, emocional y físico, mediante una fuerte presencia del arte y las actividades prácticas como jardinería, cocina, carpintería, música, teatro, cuentos, caminatas.
Grados que maneja Escuela Raíces
NIDO
Con nuestro grupo de niños más pequeñitos pretendemos hacer una transición respetuosa de la casa a la escuela al mismo tiempo que el niño va introduciéndose al ritmo que propone la pedagogía Waldorf.
Dado que es la primera experiencia de estos niños fuera de casa, el grupo es de tamaño reducido, los papás y mamás tienen la opción de que sus hijos asistan solo algunos días por semana a la escuela, el horario es más corto, y los padres y madres acompañan a los niños a la escuela durante su etapa de adaptación.
El ritmo diario incluye una caminata por campos cercanos a la escuela, que contempla la presencia de papá o mamá ciertos días de la semana, almuerzo, juego en el salón, así como una siesta al final de la mañana.
MATERNAL
Los niños pequeños se entregan por completo a su ambiente físico; absorben el mundo principalmente a través de sus sentidos, se y responden ante el adulto a través de su vehículo principal de aprendizaje: la imitación. La imitación es el poder de identificarnos a nosotros mismos con el ambiente más inmediato a través de la actividad de la propia voluntad.
Tanto los padres como maestros de maternal tiene la responsabilidad de crear un ambiente digno de la imitación incondicional del niño.
El ambiente ofrece a los niños abundantes oportunidades para una imitación plena de significado y para el juego creativo. Esto brinda al niño un apoyo en la actividad central de estos primeros años de vida: el desarrollo de su organismo físico.
En maternal lo niños juegan a cocinar, se disfrazan y se convierten en reyes, magos, cantan, construyen un juego imaginativo, así es como aprenden a disfrutar del lenguaje, a jugar juntos, escucha cuentos, ven presentaciones de cuentos, hornean pan, hacen sopa. Involucrarse plenamente en el trabajo es la mejor preparación que puede tener el niño para la vida.
PREESCOLAR
Los jardines de infancia Waldorf establecen un fuerte elemento rítmico en sus programas, el ritmo es diario, semanal, actividades de época como cosechar maíz o recoger nueces sirve para profundizar los conocimientos de los niños del mundo que les rodea, los festivales del año alientan una conexión con el ciclo anual y a través de estas actividades que son rítmicas de por sí, se fortalece la conexión del niño con los ciclos de la vida y de la naturaleza. En el futuro esta conexión sostiene un sentido de bienestar y unión con el mundo natural.
Los salones Waldorf se esfuerzan por crear un ambiente donde el orden y la belleza predominan, cada detalle es cuidado desde el color de las paredes y cortinas, las mesas y sillas resistentes construidas de madera sólida y los juguetes imaginativos hechos a mano usando materiales naturales este bello ambiente es sencillo y tranquilo y las impresiones sensorias que nace de este ambiente promueven la salud y el crecimiento físico del niño.
PRIMARIA
El maestro es el responsable de guiar a los niños a través de descubrimientos que puedan ser integrados por ellos como experiencias completas y profundas, combinando conocimiento y acción.
El aprendizaje en los primeros años de primeria brota del lenguaje y una parte importante de la clase está dedicada al movimiento, a las imágenes y a la expresión artística. Según la pedagogía Waldorf esta es la manera más vívida de llegar al niño en la totalidad de su ser. Su bienestar físico, emocional, espiritual y académico es el núcleo de la enseñanza y se promueve a través de un programa educativo centrado en la práctica y en tres aspectos esenciales: el hacer, el sentir y el pensar. Las materias son abordadas desde la experimentación y el lenguaje (cuentos, leyendas y fábulas) y conocimientos nutridos de imágenes antes de ser abordadas a través de la abstracción.
A partir de los 7 años (inicio del segundo septenio), el niño desarrolla una nueva y activa vida de imaginación, al mismo tiempo que una mayor disposición para el aprendizaje en sentido formal y el pensamiento lógico.
En la escuela, el estudiante siente interés genuino por experimentar a través de las diferentes materias y actividades y está listo para reconocer en su maestro una autoridad respetada, quien creará un espacio de confianza, atención y respeto para acompañarlo en sus procesos y transformaciones. El maestro es el responsable de guiar a los niños a través de descubrimientos que puedan ser integrados por ellos como experiencias completas y profundas, combinando conocimiento y acción. El contenido académico emerge de la vida real e imaginativa que el maestro cultiva en los niños dentro de un entorno llena de belleza natural y materiales puros.
Cada clase cuenta con un maestro titular, encargado de la clase principal, la cual incluye matemáticas, lector-escritura, ciencias, zoología, historia, geografía, dibujo de formas, geometría, agricultura, composición, mitologías y mucho mas. Los maestros complementarios se encargan de trabajar las manualidades, la música, la euritmia, idiomas, acuarela, movimiento.
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La Escuela Raíces Iniciativa Waldorf en Puebla, forma parte de la Asociación Mexicana de Escuelas Waldorf Steiner







3 Reseñas en “Escuela Raíces Waldorf Puebla”
Tengo un hijo que ha estado ahí desde nido, preescolar y ahora en la primacía. La experiencia para él y para la familia ha sido muy enriquecedora. Encontramos una comunidad que nos cobija mientras va aprendiendo lo necesario para la vida de una forma mágica y amorosa.
Es una escuela donde los niños disfrutan aprender y estar porque las actividades son lúdicas y respetuosas del ritmo y desarrollo individual. Grupos reducidos y la mejor atención, las maestras con excelente formación y disposición, amables y amorosas con los niños.
Tenemos hijos en preescolar y primaria y los dos están felices, son activamente curiosos, plenos, seguros en sus procesos. Nos encanta la conexión que tienen con la naturaleza y medio ambiente, y el amor que reciben de sus maestros.