Hoy, nuestra escuela está cumpliendo diez años, y tenemos un destino importante aportarle al mundo lo que cada uno de sus alumnos trae consigo.
Buscamos encauzar a nuestros alumnos para que cuando lleguen a la edad adulta encuentren el propósito en sus vidas, actúen en libertad y en empatía hacia los otros.
Jardín de Infancia (Preescolar)
“En el Jardín de Infancia, lo más importante es dar a los niños la oportunidad para imitar directamente la vida”. Rudolf Steiner
El programa de Jardín de Infancia que ofrecemos tiene sus raíces en la Pedagogía Waldorf propuesta por Rudolf Steiner. Nuestro Jardín es un lugar que honra a la infancia y la respeta, los niños se desarrollan en un lugar seguro y cálido acompañado por sus Maestras y sus padres. En el salón de clase de Jardín de Infancia el arte de la educación es el arte de vivir.
Es durante este periodo de la infancia en donde se sientan las bases más importantes del desarrollo del ser humano. En los primeros años de vida suceden tres eventos de mayor relevancia: el andar, el hablar y el pensar. La Pedagogía Waldorf acompaña cuidadosamente el despertar y despliegue de dichas facultades a través de un ambiente armonioso y cálido, dando al niño un voto de confianza en el hacer, claridad en la palabra y congruencia en el pensar. Nuestro Preescolar pretende ser para los niños la continuación de un hogar cálido que les da la bienvenida todos los días con amor.
Honrar la esencia de la infancia
Una de nuestras principales intenciones es recibir a los niños en un mundo de asombro donde experimentan el amor por el aprendizaje todos los días. En la naturaleza, en las caminatas y el campo, a través de actividades creativas y artísticas como los cuentos, el juego, poemas, versos y canciones. Cultivar la confianza a través del ritmo del día y el trabajo con propósito. Tener reverencia hacía todo lo que nos rodea, nuestros amigos, nuestra comunidad. Educando al niño completo: su cabeza, su corazón y sus manos.
Nuestra currícula
El diseño de nuestra currícula responde a las necesidades del niño en cada una de las etapas de desarrollo, trabaja en todo momento en introducir y acompañar al niño a los quehaceres de la enseñanza para lograr un verdadero amor por el aprendizaje, un desarrollo anímico y físico saludable, y una sensibilidad ante el mundo. Las actividades curriculares están impregnadas de imágenes bellas y cualidades verdaderas, así como de rituales que lo lleven a hacer comunión con los seres y las cosas que lo rodean.
Dentro del contenido de cada actividad existe un objetivo que alimenta el desarrollo de los niños:
Experiencias en la naturaleza
Las caminatas en la naturaleza proveen diversas experiencias sensoriales a través de los sentidos del tacto, del equilibrio y del movimiento del niño. Llevar a los niños a tener experiencias en la naturaleza los proveen de un profundo sentido de seguridad y conexiones con su mundo alrededor.
Una educación en arte
Las Maestras ofrecen a los niños oportunidades para tener experiencias artísticas, tales como una canción, el movimiento y el gesto (incluyen juegos rítmicos), el habla y el lenguaje (incluyendo versos, poemas y cuentos), modelado en cera, acuarela, dibujo libre, títeres y marionetas.
El trabajo real, con propósito y significativo alimenta las necesidades del niño en su naturaleza por “hacer”. Cocinar, hornear, jardinería, lavar limpiar, crear y cuidar los materiales de nuestro alrededor, y el cuidado de los otros niños. Esto crea una atmósfera en donde la libertad e individualidad de los niños puede estar activa. Esto no se refiere a que el niño copie lo que hace tal cual el adulto, pero los niños experimentan la actitud del trabajo interno del adulto: la devoción, el cuidado, el sentido de un propósito, la atención, y el espíritu creativo del adulto. Y entonces, cada niño tiene la libertad de “hacer” en su propia forma, a través del juego creativo y el movimiento, de acuerdo a sus propias necesidades y posibilidades.
Aprender jugando
Los niños pequeños aprenden a través del juego. La tarea del adulto es crear el ambiente que apoye la posibilidad de un juego saludable.
Las actividades dentro del salón, cuando el maestro está presente haciendo alguna actividad útil y con propósito, lleva al niño a un entendimiento, significativo y lógico orden. El niño entonces experimenta inconscientemente el amor, el cuidado y las intenciones conscientes expresadas a través del mobiliario y los materiales de la clase. Estas cualidades ofrecen una estructura moral para el desarrollo del niño. El ambiente es nutritivo.
Ofrecemos tres espacios en Preescolar para acompañar la primer infancia desde sus diferentes necesidades:
Escuelas para padres, Nido, Maternal y Preescolar.
Escuelas para Padres
Este espacio está abierto a todos los padres de nuestra comunidad
Durante el año hay talleres de estación, cursos y pláticas que apoyan el trabajo de padres a través de la pedagogía. Los grupos de estudio y clases son semanales y acompañan un proceso de entendimiento de la pedagogía y apoyo a nuestro trabajo como padres. También nos ponen en sintonía como comunidad creando una congruencia entre lo que sucede en casa y lo que sucede en el colegio.
Nido
Clases para padres e hijos
Desde nacimiento hasta los 3 años
Los primeros tres años de vida los niños viven en sus sentidos, descubren el mundo a través de sus propios esfuerzos. El primer proceso de desarrollo que sucede en los bebes es establecer un vínculo con el adulto. Sus primeras relaciones con el adulto suceden en éstos primeros años. Éste programa ofrece una oportunidad para los niños y sus padres para compartir una experiencia educativa en un ambiente contenido y apoyado por una Maestra basándose en los principios pedagógicos Waldorf.
Éste espacio se desarrolla través del juego libre, movimiento, canciones y juegos rítmicos, actividades de la estación y desarrollo social y compartir un refrigerio. Los grupos de Nido inician cuando se cubre el cupo mínimo para conformarlos.
Maternal
En horario escolar (L-V 8:15 am a 2:00 pm)
1.8 años a 3 años.
En Maternal se dan los primeros pasos independientes de la educación fuera de casa. Los pequeños aprenden a jugar y a trabajar con otros en un ambiente cuidado y preparado por la naturaleza del colegio y sus maestras. A través de cuentos, canciones, juegos de dedos y rimas las maestras apelan al desarrollo de los niños en una forma natural y congruente que apoya a construir en los niños el sentido de bienestar y asombro.
Los niños en estos primeros años fortalecen su vínculo con el adulto a través del cuidado personal. El cuidado de sí mismos construye la confianza, el sentimiento de saberse capaces, y el impulso por “hacer”. En nuestra currícula de Maternal los niños pasan su día en un ritmo establecido de forma saludable en donde tienen el tiempo preparado para jugar, hacer caminatas, participar en las rondas de estación, cantar, moverse, comer, escuchar un cuento y descansar.
Preescolar; el primer septenio
En horario escolar (L-V 8:15 am a 2:00 pm)
4 a 7 años.
En Preescolar, las maestras guían a los niños a través de ritmos saludables y actividades que apoyan el aprendizaje a través de las mejores prácticas de educación Waldorf. Los niños viven las estaciones del ciclo escolar, guiados por la voluntad de trabajar, la integración de sus sentidos y desarrollo, y la alegría por descubrir el mundo. Nuestro programa incluye actividades como canciones, versos, juegos y cuento en movimiento, dibujo, tejido, juego libre, caminatas, preparar el refrigerio, recoger y limpiar, cuento, juego al aire libre, hornear pan, modelado en cera, acuarela, dibujo, carpintería y jardinería.
Primaria y Secundaria; el segundo septenio
El segundo septenio abarca los seis grados de primaria y los dos primeros años de secundaria. Para la pedagogía Waldorf este es un ciclo completo que abarca la segunda etapa evolutiva del ser humano, no existe un corte entre primaria y secundaria.
El niño transita desde los siete años hasta los catorce el período de la belleza, en esta etapa se desarrolla la empatía, el respeto al entorno y al otro, se regulan las emociones y se aprende la armonía, lo cual, en la etapa adulta se reflejará en la capacidad de imaginar lo inimaginable, y en descubrir nuevas posibilidades para llevar belleza al mundo.
El movimiento es parte importante en cada lección, los alumnos aprenden a pensar con sus extremidades al cantar, tocar la flauta, recitar y saltar, detrás de sus pupitres cada día en su salón.
Después de este tiempo los niños han despertado y quieren estar en calma para recibir las enseñanzas. La fluctuación entre movimiento y quietud prepara al niño para recibir lo que la currícula le tiene preparado.
Las lecciones en esta etapa deben tocar los corazones de los alumnos para que el alma quede impregnada de la experiencia y no se olvide.
Es la etapa de enseñar a través del arte, para tocar el fondo del sentimiento del alumno, es el lenguaje que alcanza al ser integro en el segundo septenio, el arte de hablar, de narrar, de dibujar, de experimentar la enseñanza, las ciencias, las matemáticas, la literatura, la lengua extranjera, la escritura, la música, el movimiento, la euritmia, la huerta y las manualidades.
El maestro enseña con la creatividad y flexibilidad que lo permea, con su propio conocimiento y con el amor al grupo.
Un buen aprendizaje en esta etapa se reflejará en un adulto empático hacia el mundo, responsable socialmente y ecuánime en sus relaciones.
9º grado (Tercer Grado de Secundaria)
En la pedagogía Waldorf el Noveno Grado representa el inicio del tercer septenio, que abarca de los 14 a los 21 años. Los estudiantes en esta etapa continúan involucrando su actuar, su sentir y su pensar. Durante este período el énfasis de la educación se concentra en el pensamiento a través de las materias que se enseñan así como buenos hábitos de la mente.
Los alumnos de Noveno Grado son motivados para ejercitar la observación en las ciencias, describir y dibujar lo que ocurre con los experimentos; en las humanidades es importante que puedan recorrer la secuencia de eventos, así como su naturaleza y no perderse en lo detalles. Es vital que el joven pueda tener una mirada amplia de las situaciones y comience el discernimiento, las opiniones y los debates, de esta manera el estudiante se prepara para el futuro, donde tendrá que decidir y plantearse un camino a seguir. Podemos resumir este proceso con las siguientes preguntas: ¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Qué sucede? ¿Qué escuchaste y observaste?
La experiencia de lo bueno, bello y verdadero continúa a lo largo de toda la educación. En esta etapa es necesario mostrar lo verdadero con exactitud, como lo muestran las matemáticas y las ciencias, es el momento que el joven empieza a cuestionar al adulto, en lugar de preguntar, requieren una autoridad que pueda responder con precisión para ser admirada. El maestro y el joven tiene que superar las preferencias personales y caminar hacia verdades universales; la belleza se cultiva a través de las artes como música, pintura, modelado, tallado entre otras; lo bueno es también una experiencia necesaria para esta etapa, mostrar las virtudes a través de personajes históricos que han luchado con preguntas morales permite al estudiante confrontarse con sus propias creencias.
En este tercer septenio el ser humano construye los ideales a través de personas que transitan la vida con pasión, ¿qué ídolos e imágenes ofrece hoy el mundo y cuáles queremos qué reciba nuestra juventud?
El Colegio Inlakesh tiene el propósito de abrir la preparatoria en el futuro.
Un ser humano que cultivó la veneración en la primera etapa, que logró equilibrar sus emociones y que en la última etapa de formación logró buenos y amplios hábitos de pensamiento, será de gran apoyo a nuestro mundo.
Comunidad y Maestros
El Colegio Inlakesh es un espacio que promueve la comunidad, el trabajo colectivo, la escucha y los acuerdos.
Nuestros maestros tienen una gran vocación, están comprometidos con la pedagogía Waldorf e interesados por las ideas que plantea la Antroposofía.
Buscamos consolidar una comunidad entre padres, maestros, colaboradores y amigos que busquen caminar juntos hacia el futuro, con una mirada común centrada en los niños y jóvenes.
El Colegio Inlakesh está constituido legalmente como una Asociación Civil, sin fines de lucro, y sin dueños, cuyo objetivo principal es promover actividades socioculturales que tiendan al bien común. Somos un colegio incorporado a la SEP.











































1 Reseña en “Colegio Inlakesh”
Después de conocer cómo 8 escuelas Waldorf, Inlakesh es la más congruente con la pedagogía y la ciencia espiritual.