El Montessori de Atlamaya nace en 1977, con el sueño de una gran mujer en construir una escuela de calidad en el Método Montessori, iniciando con un salón de “Casa de los Niños”…….. Hoy en día…este sueño es una realidad. Actualmente, Montessori de Atlamaya cuenta con:
- Dos salones de “Comunidad Infantil” (niños de 1.5 a 3 años)
- Dos salones de “Casa de los Niños” (niños de 3 a 6 años) y
- Un salón de “Nido”(niños de 6 meses a 1.5 años) estimulación temprana
- Un salón de inglés
- Un salón para programa motor
Montessori de Atlamaya es una institución educativa afiliada a AMI (Asociación Montessori Internacional) conformada por un Equipo de Maestras sensibilizadas, certificadas como Guías Montessori, Licenciadas en Educación Preescolar y Psicoterapeutas Gestalt, que trabajamos en conjunto y que estamos comprometidas en llevar la Filosofía y la Metodología Montessori a profundidad con el fin de promover una educación de calidad y un desarrollo integral para los niños de nivel preescolar. Iniciamos con estimulación temprana desde los 6 meses de edad, hasta los 6 años. Montessori de Atlamaya se encuentra incorporado a la SEP (Secretaría de Educación Pública)
La importancia de la escuela en los primeros años
En el periodo de la infancia que comprende niños de 0 a 6 años, es en donde se sientan las bases de todo el desarrollo posterior del individuo.
En el momento del nacimiento, el niño posee ya un temperamento que lo va a caracterizar. Sin embargo, en la etapa de los 0 a los 6 años, se construyen bases muy importantes en la formación de los rasgos de carácter y personalidad de un niño, los cuales influyen de manera significativa para el resto de su vida.
El niño tiene necesidad de explorar, conocer y actuar sobre el mundo que lo rodea y es a partir de allí que construye y avanza en sus conocimientos. El niño necesita tomar decisiones, planear y llevar a cabo acciones para así ubicar, dominar y controlar el ambiente que lo rodea. El tipo de atención educativa que deben recibir los niños de preescolar en función de adquirir bases sólidas… es aquella que les permita desarrollarse de una manera equilibrada y sana, sintiéndose respetados, queridos, aceptados y comprendidos; traduciéndose esto en un desarrollo de identidad, buena autoestima, autonomía, creatividad e integración social. En este tipo sistema educativo de nivel preescolar se necesita respirar un ambiente de profundo respeto, tranquilidad, amabilidad y contención; lo que facilita además un clima donde el niño pueda intentar hacer algo sin miedo al fracaso. En este tipo de sistema educativo de nivel preescolar se promueve el trabajo inteligente, y se proporcionan estímulos necesarios a través de adultos profesionales y calificados que les gusta lo que hacen.
Este sistema educativo del que estamos hablando es el Sistema Montessori. En Montessori de Atlamaya nos encontramos afiliados a AMI (asociación Montessori Internacional) y la SEP.
Es por esto que consideramos que la inversión a nivel del preescolar en una escuela de calidad que brinde las cualidades mencionadas arriba, vale mucho la pena en el porvenir de nuestros niños.
















2 Reseñas en “Montessori de Atlamaya”
La escuela se destaca por su dedicación al desarrollo integral de los alumnos. El personal se preocupa genuinamente por el crecimiento académico y personal de cada niño. Ofrecen una amplia variedad de materiales educativos que hacen del aprendizaje una experiencia dinámica y enriquecedora. Recomiendo esta escuela a quienes buscan un entorno educativo que priorice el desarrollo total de sus hijos basado en el método Montessori.
Nuestra experiencia en esta escuela no fue nada buena. Nos pareció una buena opción por la ubicación y por lo que suele decir del método Montessori, pero sacamos a nuestros dos hijos un par de meses después de haber iniciado Kinder 1.
Su “disciplina” es excesiva y no los dejan ser niños (castigos, privarlos de actividades, sacarlos del salón). Al ser una casa en un fraccionamiento, se entiende que las casas vecinas tienen derecho a su tranquilidad, pero los niños qué culpa tienen. Vamos, ni en la clase de deportes se oye ruido.
Otro punto cuestionable es su afán de etiquetar a todos los niños con la necesidad de que tomen su Programa Motor por las tardes y evidentemente con un costo adicional, porque de no tomarlo “podrían llegar con deficiencias importantes a la primaria”. La directora comenta que la norma ahora es que casi todos los necesiten.
Cuando comunicamos nuestra decisión de irnos de la escuela, no hubo ningún acercamiento por parte de sus maestras o de la directora para escuchar o conocer nuestras razones. Creo que se han instalado en la idea de que su forma de llevar la escuela no necesita ninguna retroalimentación o mejora.