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Es muy común que las mamás que alimentan a su bebé con leche materna tengan la sensación de que su bebé se queda con hambre después del pecho. 

 

Me dicen cosas como “mi bebé se queda con hambre después de darle pecho”, ”el bebé parece que nunca queda satisfecho”, “quiere vivir pegado al pecho” o “mi bebé se queda con hambre por la noche”. 

 

Esto en muchas ocasiones es un problema de percepción. Se tiene la idea que el bebé debe comer cada tres horas y solo por 15 minutos de cada lado y después de eso debería dormir plácidamente, por lo que las mamás piensan que tendrán dos horas para hacer lo que ellas quieran, pero cuando se percatan de que no es así, piensan que es porque su leche no lo llena o su leche no es suficiente.

 

Vamos a analizar por qué los bebés alimentados con leche materna comen con más frecuencia y por qué las mamás primerizas podrían pensar que sus bebés se quedan con hambre. 

LA LECHE MATERNA ES DE FÁCIL DIGESTIÓN

Esto se debe a que la composición de la leche materna es totalmente diferente a la leche de fórmula

 

La leche de cada especie de mamíferos es diferente, se produce para cubrir los requerimientos específicos de las crías, en el caso de la leche materna, sus proteínas tienen el tamaño adecuado para los bebés humanos, además contiene enzimas que ayudan a digerir la leche y tarda aproximadamente hora y media en digerirse. 

 

Cuando se alimenta a un bebé con leche de fórmula se está ocupando la leche de otra especie, en su mayoría de vacas. 

 

Esta leche contiene proteínas mucho más grandes que le cuestan trabajo digerir al recién nacido. Es como si comiera carnitas o pozole y por lo tanto su estómago estuviera “pesado” y tardará más en digerir esta leche.

 

El hecho de que la leche materna sea de más fácil digestión y tenga las proteínas adecuadas nos ayuda a disminuir la posibilidad de que el bebé padezca cólico, reflujo y alergias, además de tener muchos beneficios más para el bebé como el hecho de que se enferman mucho menos, ayuda a disminuir la probabilidad de que padezca diabetes, hipertensión y obesidad, además les ayuda a desarrollar su cerebro.

LOS BEBÉS ALIMENTADOS CON LECHE MATERNA, DEBEN COMER A LIBRE DEMANDA.

El estómago del recién nacido es muy pequeño, los primeros días será del tamaño de una cereza capaz de contener entre 5 y 7 mililitros de leche

 

Poco a poco tendrá la capacidad de distenderse hasta llegar a contener 50 mililitros de leche alrededor de los 8 días

 

Lo increíble es que con ese pequeño estómago el bebé aumenta 1 gramo de peso por hora. Se que suena increíble pero así es. 

 

Entonces ¿cómo hace un bebé para subir de peso tan rápido?

 

Debido a que la leche se digiere muy fácilmente, debemos permitir al bebé que coma cada vez que nos de signos de que tiene hambre:

¿CUÁLES SON LOS SIGNOS PARA IDENTIFICAR QUE MI BEBÉ TIENE HAMBRE?

  • Abre su boquita y gira su cabecita a los lados para buscar el pezón.
  • Lleva su mano a la boca.
  • Hace ruiditos como AH AH.
  • Si aún no empieza a comer sus ruidos cambian ahora a ser como rechinidos de que se está enojando.
  • Acaba por llorar ya que el hambre para ellos es como un dolor.

No debemos confundirnos con el reflejo de búsqueda. Si el bebé está tranquilo y rozas sus labios o cerca de su boca el bebé voltea y busca pero en realidad es un reflejo no es hambre.

 

 

Así que cuando termine de comer el bebé, debe quedarse dormido o mostrarse contento y tranquilo, dispuesto a convivir por un rato.

LOS BEBÉS NACEN CON EL HORARIO INVERTIDO

En la mayoría de los casos los bebés suelen comer mucho más seguido por la noche, una explicación es que durante el embarazo la mujer se mueve durante el día, movimiento que arrulla a su bebé y cuando ella duerme en la noche, el bebé suele estar más despierto. 

 

Esta situación es uno de los retos más grandes para las mamás, pues implica levantarse varias veces por las noches. 

 

Mi recomendación para ti si estás en esta situación, es que intentes dormir durante el día al menos un par de siestas para descansar y tener la energía para sobrellevar las noches.

LOS BEBÉS NO SÓLO SE PRENDEN AL PECHO POR HAMBRE

Habrá momentos en que el bebé busque el pecho y no necesariamente será por que necesita comer, sino porque el pecho resuelve muchas de sus necesidades.

Prenderse del pecho es una buena forma para un bebé de: 

 

  • Garantizar la cercanía con su madre. 
  • Le brinda el calor del cuerpo de su madre si tiene frío.  
  • Si se siente solo es una forma de sentirse acompañado. 
  • A través del pecho se siente seguro para poder conciliar el sueño. 
  • Le ayuda a consolarse si ha pasado por un momento estresante.

Sin embargo, debemos recordar que los bebés pueden estar irritables por diferentes causas como necesitar que le cambien el pañal, tener frío o calor, que le moleste algo en su ropa, necesitar evacuar o eliminar gas, tener un poco de cólico, sentirse solo, tener sueño, así que cuando el bebé se muestre incómodo y no dé signos claros de tener hambre hay que intentar solucionar todo lo anterior antes de darle pecho.

 

 

El papel del padre es muy importante en los momentos en que un bebé está cansado, quizás solo es un reflejo del cansancio de la madre, así que hay momentos en que mágicamente cuando alguien más lo carga el bebé se tranquiliza y en realidad no necesita el pecho.

 

El pecho resuelve muchas necesidades del bebé, no sólo se prende al pecho para comer.

¿CÓMO SABER SI MI BEBÉ ESTÁ COMIENDO SUFICIENTE?

Mas que fijarnos en el reloj y en la sensación de que nuestro bebé come con más frecuencia de la que nosotros creemos, es importante observar los siguientes puntos: 

  • Moja al menos 5 pañales desechables en 24 horas, si son de tela pueden ser entre 8 y 12.
  • La orina es clara y no tiene un olor penetrante.
  • Evacúa al menos 2 o 3 veces después del quinto día de vida y la evacuación es amarilla.
  • El bebé tiene buen tono muscular.
  • Está alerta.
  • Su piel está saludable y flexible.
  • Tienes la sensación de que crece y deja la ropa muy rápido.
  • Se termina al menos un pecho en cada toma.
  • Sube de peso alrededor de 25 gr por día.

Si estos puntos se cumplen, puedes estar tranquila que tu bebé no se está quedando con hambre.

 

Los primeros meses son muy intensos y podemos decir cansados, pero no será eterno, generalmente las cosas mejoran después del primer mes y mucho más después del tercer mes.

 

Esto es porque generalmente los bebés se hacen mucho más eficientes para alimentarse conforme pasan los días y en vez de tardarse 1 hora en comer, lo hacen en unos pocos minutos. 

TE PROMETO QUE:

Un día ya no tendrás a tu bebé todo el día pegado al pecho.

Un día ya no querrá que lo cargues todo el tiempo.
Un día solo buscará tu mirada y tus palabras y si hiciste bien tu trabajo, un día estará muy lejos de ti.

 

Así que aprovecha, cárgalo, nútrelo y hazlo fuerte en su cuerpo y sus emociones para que vuele muy alto.

 

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Graciela Hess es Consultora de Lactancia Materna e instructora de masaje infantil, trabajó como Asesora de Lactancia en el Hospital Médica Sur-Lomas (antes Santa Teresa), y durante once años como voluntaria en La Liga de la Leche de México ofreciendo pláticas en los grupos de apoyo en dicha Institución.


Es miembro de CENTRO ATIN, un grupo médico mexicano enfocado en la persona como un todo: mente-cuerpo y emociones.


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