Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en email
Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en email

Una de las situaciones que genera más angustia y preocupación en los padres es cuando su bebé se golpea la cabeza, por lo súbito del evento, por el llanto que genera en nuestro hijo y porque sabemos que dentro de esa cajita de huesos que llamamos cráneo, está su cerebro, ese órgano maravilloso con todo su potencial de desarrollo.

 

¿Qué debes hacer si tu bebé se golpeó la cabeza? Lo primero que debes de hacer es mantener la calma. Sé que en ocasiones no es fácil, pero será necesario revisar al pequeño para poder identificar heridas o lesiones, incluso respuestas o reacciones anormales que nos permitan identificar el riesgo o gravedad del golpe.

 

Los médicos sabemos que los golpes en la cabeza son muy frecuentes en la infancia. Inclusive pueden presentarse con mayor frecuencia en la adolescencia, sobre todo relacionados a la realización de actividades recreativas o deportivas. 

 

En general, podemos decir que 9 de cada 10 niños que se golpean la cabeza, sufren un golpe afortunadamente banal y sin consecuencias. 

 

Sin embargo, uno de cada 10 niños puede tener un golpe fuerte, grave y de consecuencias para su cerebro.

 

La siguiente pregunta importante que me hacen los papás es: 

¿CÓMO PUEDO SABER SI EL GOLPE EN LA CABEZA DE MI HIJO ES GRAVE O DE CONSECUENCIAS IMPORTANTES?

Si tu bebé es menor de 1 año, o inclusive menor de 1 mes, y se golpeó la cabeza tiene más riesgo de presentar una lesión cerebral. Por lo que será necesario llevarlo a consulta con el pediatra o inclusive, al servicio de urgencias más cercano, aún cuando no presente algún dato o síntoma neurológico, a los cuales me referiré un poco más adelante.

Recuerda que el llanto que no se consuela puede significar irritabilidad de origen neurológico y amerita ir al servicio de urgencias.

Otra situación importante de considerar es qué fue lo que generó el golpe y la fuerza que lo ocasionó. 

 

Entre más altura o más fuerza tenga aquello que generó el golpe, mayor es la posibilidad de lesión a nivel del cerebro. 

 

Generalmente, a partir de los dos años de edad se incrementan las caídas desde sitios elevados. Pero aún los bebés que no caminan pueden estar en riesgo de golpearse la cabeza. 

Por ejemplo, una caída o rodamiento de escaleras con o sin andadera, o en niños mayores, incluso adolescentes, la caída de una bicicleta en movimiento bajando una pendiente con o sin casco. 

 

En estos casos resulta muy evidente la magnitud del golpe. 

 

Por el contrario, y aquí una buena noticia: si tu hijo se cae de su propia altura, es decir al tropezarse cuando camina o inclusive corre, tiene muy bajas posibilidades de presentar daño en su cerebro.

CHICHONES, HERIDAS Y DESCALABROS

Una consecuencia muy frecuente de los golpes en la cabeza son las lesiones a nivel de la piel. Básicamente, podemos identificar dos tipos:
• La herida abierta y sangrante, que coloquialmente llamamos “descalabrada
• El “chipote” o chichón, que también está formado por sangre que se acumula por debajo de la piel y por fuera del hueso del cráneo.


En ambos casos es necesario llevarlo al pediatra, pues aunque la posibilidad de lesión del cerebro es baja, debe ser él quien evalúe el riesgo y tome las decisiones necesarias, como por ejemplo, realizar algún procedimiento de urgencia como podría ser “suturar” o sea, coser, en el caso de una herida abierta. 

 

En todo momento y al hacerse evidente el sangrado, deberás de aplicar presión sobre la herida para detener el mismo durante diez minutos continuos.


Algunos “chipotes” o chichones pueden tener relación con la presencia de fractura de algún hueso del cráneo. Por lo que tu pediatra debe de revisar a tu hijo ante la posibilidad de requerir algún estudio de imagen (radiografía o tomografía).

En el caso de heridas no sangrantes, antes de llegar al hospital o al consultorio puedes hacer un aseo gentil con agua y jabón. Y aunque aquí no es necesaria la presión o compresión, sí puede ser recomendable aplicar una superficie fría y de manera intermitente sobre el chichón. Un pañuelo húmedo y frío o que contenga un hielo puede ser de gran utilidad

 

Recuerda no aplicar de manera directa el hielo a la piel, ya que podría lastimarla.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS O MANIFESTACIONES NEUROLÓGICAS DE GRAVEDAD EN UN GOLPE EN LA CABEZA?

1. SOMNOLENCIA

Esto significa que tu hijo puede parecer que tiene más sueño de lo normal, es decir fuera de sus horarios habituales o bien, más tiempo del acostumbrado.

Este dato de alarma es el que ha generado el consejo popular de que no se le deje dormir a niño después de que golpearse la cabeza.

 

¿Qué pasa si un bebé se duerme después de un golpe en la cabeza? En realidad esto no significa definitivamente que el dormir sea malo para tu hijo.


Lo que realmente vale la pena es vigilar sus periodos de sueño y las características del mismo para ver si cambian.


Por el contrario, si tu hijo no se puede despertar a pesar de que lo estimules o le hables, puede evidenciar una respuesta neurológica anormal con pérdida del estado de despierto o de conciencia, como frecuentemente se le llama, y amerita llamar una ambulancia de inmediato.

2. VÓMITO

Es otro signo de alarma neurológica, y aunque tradicionalmente lo relacionamos con problemas gastrointestinales, en esta ocasión está estrechamente relacionado con la inflamación que puede presentar el cerebro después de una golpe. 

 

También lo podemos diferenciar del vómito de origen gastrointestinal porque no va precedido de náuseas, salivación o arqueo previo a su expulsión. 

 

Aunque un solo episodio de vómito puede ya ser significativo en relación a la gravedad, generalmente se presenta en varias ocasiones (más de 3 veces continuas).

3. IRRITABILIDAD

O la imposibilidad para consolarse, que también puede manifestarse como llanto intenso o que no cesa

 

El llanto es uno de los datos clínicos más característicos en los niños. De hecho, lo comentamos al inicio del artículo, precisamente porque es muy frecuente después de un golpe en la cabeza. Sin embargo, este tipo de llanto es tan especial y de tal magnitud que lo que más lo distingue es que no cesa con el consuelo que ofrecen los brazos de mamá.

4. DOLOR DE CABEZA

Es un dato esperado después de un golpe en la cabeza y también difícil de identificar en niños pequeños que no pueden referirlo como tal. 

 

Lo más característico de este dolor de cabeza es la intensidad, su persistencia o inclusive, que no le permite a tu hijo realizar sus actividades normales, como por ejemplo, jugar, ir a la escuela o incluso dormir. Ese es el tipo de dolor de cabeza que nos debe hacer sospechar una complicación a nivel cerebral y buscar atención médica en el acto.

5. CRISIS CONVULSIVAS O MOVIMIENTOS ANORMALES.

Si tu hijo presenta convulsiones o movimientos anormales, que en ocasiones pueden ser muy evidentes en los brazos o en las piernas, o muy sutiles como la desviación de la mirada, debe considerarse como un dato de extrema urgencia neurológica, y debes de buscar atención médica inmediata acudiendo al servicio médico más cercano.


Las alteraciones del habla o de la marcha, visión borrosa o visión doble son otros datos que debes identificar pues se consideran también como datos de alarma o alerta neurológica.

Si observas o identificas cualquiera de los signos o síntomas anteriores, debes de acudir de inmediato a tu pediatra o al servicio de urgencias más cercano a tu domicilio

La atención medica temprana es muy importante en estos casos y
disminuye el riesgo de una complicación grave y con consecuencias posteriores.

Antes de concluir y para no quedarnos con la idea de que todos los golpes en la cabeza de los niños son graves o tiene riesgo de complicaciones neurológicas, debemos reiterar que si tu hijo se golpea la cabeza, debes comprobar cómo se encuentra y repasar cómo y qué ocurrió después del golpe. 

No todos los golpes en la cabeza de los niños son graves, o tienen riesgo de complicaciones neurológicas.

Si lloró intensamente pero después se calmó en los brazos de papá o mamá, no vomitó, no presentó movimientos anormales y su estado de despierto corresponde a cómo has visto a tu hijo siempre, no será necesario acudir al consultorio u hospital para valoración. 

 

Pero sí resulta indispensable la observación o evaluación de su comportamiento en tu domicilio en las horas posteriores al golpe.

Espero que todos los comentarios aquí vertidos te sean de utilidad y no olvidemos que lo ideal es evitar estos golpes. 

 

Por lo que debemos de implementar todas las acciones de prevención al respecto, que por supuesto, retomaremos posteriormente.

¿Crees que este artículo pueda ayudarle a una mamá o papá?
Compártelo en tus redes

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en email

CUÉNTANOS ¿QUÉ OPINAS?

El Dr. Ramiro García es especialista en Urgencias y Terapia Intensiva por el Hospital Infantil de México Federico Gómez. Coordinador de la Unidad de quemados del Hospital Pediátrico Tacubaya de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México. Fellow en quemaduras por el Shiriners Hospitals for Children- Galveston Texas. 

 

Miembro de la familia ATIN en donde procuramos el respeto a los procesos normales de la salud y de la enfermedad, así como el uso racional de los medicamentos y antibióticos.

  

Da click aquí para conocer más del Dr. Ramiro García y contactarlo. 

BUSCA EN MOMADVISOR

Categorías populares.

¿Tienes un servicio o negocio enfocado en mamás, bebés y/o niños?

¿Necesitas ayuda? 

 [email protected]

ÚNETE A MOMADVISOR

Regístrate aquí


¿Tienes prisa? Inicia sesión con Facebook